El almacenamiento de sustancias químicas de forma incorrecta en un laboratorio, taller o fábrica supone un riesgo innecesario para las personas y el medio ambiente.
Le proponemos 12 normas de seguridad preventivas y 3 soluciones para contrarrestar estos riesgos en lo que a recipientes móviles se refiere.
12 normas para el almacenamiento de sustancias químicas
- No guarde grandes cantidades de sustancias químicas.
- No use recipientes abiertos.
- Sepárelos en función del riesgo que entrañan.
- Use cubetos y bandejas de retención para separar los recipientes de sustancias incompatibles.
- Ponga los corrosivos en sus recipientes específicos.
- Use el vídrio sólo para pequeñas cantidades de sustancia química.
- Proteja los envases de plástico del sol y las bajas temperaturas.
- Dote sus instalaciones de una buena ventilación.
- Distribuya los espacios según sustancias y cantidades.
- Evite el calor y las chispas cerca de esas sustancias.
- Almacene en contenedores modulares certificados y probados.
- Use procedimientos seguros y mantenga informados sobre los riesgos a los trabajadores.
Amplíe en nuestro blog esta información.
3 productos que minimizan el riesgo de derrame
1 Cubetos y bandejas de retención para las sustancias químicas peligrosas
Elige los cubetos o bandejas de retención del material adecuado para garantizar una resistencia óptima frente a las sustancias químicas almacenada
- acero para inflamables,
- acero inoxidable para inflamables y corrosivos,
- y plástico (polietileno) para corrosivos, ácidos y bases.
Las estaciones de llenado para el trasiego de sustancias químicas
Están formados por un cubeto de retención para GRG y soporte para bidones.
Es una combinación óptima para trabajar con sustancias químicas líquidas y contaminantes para el agua de forma segura.
Sistemas de protección de áreas de almacenamiento de sustancias químicas
Por medio de los suelos de protección de DENIOS se pueden cubrir salas enteras o algunas zonas completas de ciertos almacenes.
Al igual que con los cubetos, DENIOS fabrica suelos de protección de acero y de plástico dependiendo de la sustancia química con el que se esté trabajando.