Nuevo retos de seguridad en los trabajos de limpieza y desinfección I

Los productos de limpieza ya eran habituales en casi cualquier empresa, pero la “nueva normalidad” impuesta por el COVID19 ha hecho que industrias, talleres, almacenes y todo tipo de actividades hayan tenido que revisar sus procedimientos de limpieza y desinfección para evitar la transmisión de este virus entre sus colaboradores. Los nuevos procedimientos implican:

  • Nuevos productos químicos que antes no se manipulaban ni almacenaban o
  • Mucho mayor acopio de este tipo de sustancias.

A continuación, presentamos algunos aspectos a tener en cuenta para que esta adaptación se realice de forma segura para las personas y las instalaciones.

Nuevos productos químicos que antes no se manipulaban ni almacenaban

1. Riesgos de los productos de limpieza y desinfectantes

En DENIOS siempre insistimos en que “Toda sustancia química es peligrosa mientras no se demuestre lo contrario”, pero en el caso de los productos químicos de limpieza y desinfección casi no es preciso ni realizar un análisis detallado.

La gran mayoría de los productos químicos que se emplean en este tipo de tareas están clasificados con algún tipo de peligrosidad según el Reglamento CLP (Reglamento (CE) nº 1272/2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas.

Es decir, poseen lo que denominamos indicaciones de peligro H y están etiquetados con las correspondientes etiquetas de peligro:

Para mayor conocimiento sobre la sustancia que tiene entre manos, revise dichas indicaciones H, así como componentes, consejos de manipulación, incompatibilidades, etc. en la Ficha de Datos de Seguridad (FDS).

Si analizamos la lista de productos virucidas autorizados en España podemos encontrar que se basan en una gran variedad de sustancias activas, dando lugar a productos desinfectantes con gran variedad de riesgos a controlar.

Veamos algunos ejemplos de productos de limpieza o desinfección utilizados frente al COVID-19 y sus posibles riesgos:

1.1. Jabones líquidos

Se trata del producto más básico para la lucha contra el virus pues es capaz de disolver su envoltura viral. Se usa tanto para lavado de manos, como para limpieza de superficies e incluso como líquido de limpieza en las alfombras de limpieza de suelas.

Los jabones pueden estar constituidos por diferentes soluciones, en general de naturaleza alcalina (también llamada básica, de alto PH) y por lo tanto en altas concentraciones pueden ser agresivos para la piel e irritantes para el ser humano, como los anteriores.

Igualmente pueden ser peligrosos para el medioambiente, por lo que hay que tener especial cuidado en que no se derramen grandes cantidades que pudieran generar un vertido de graves consecuencias.

A veces los vertidos no tienen solo consecuencias medioambientales, sino que pequeños goteos o salpicaduras también pueden producir resbalones para los empleados o accidentes con carretillas.

1.2. Soluciones de hipoclorito de sodio, lejías, productos en base cloro

Se trata de productos altamente agresivos en el contacto con la piel o los ojos (H314, H315, H317, H318, etc.) y contaminantes para el medioambiente (H400, H410 a H413). Estos productos, además, pueden resultar altamente tóxicos en el caso de ingerirse o aspirarse, según sus concentraciones (por ejemplo si disponen de las frases de riesgo H300 a H302, H310 a H312, H330 a H332, H334…)

También pueden ser corrosivos para los metales (H290) y es importante tener en cuenta las posibles reacciones con otros productos químicos, siendo por ejemplo incompatibles con productos ácidos (de nuevo, lo mejor es seguir las indicaciones de la FDS)

Ejemplo de separación de productos incompatibles mediante estanterías con cubetos separados en altura o armarios PolyStore

1.3. Peróxidos orgánicos

Como productos de limpieza se utilizan sobre todo para higienización en la industria de la alimentación debido a los altos estándares de higiene precisos en este sector.

El COVID ha hecho que estos productos virucidas se hayan extendido a cualquier sector, pues los desinfectantes en base ácido peracético han demostrado ser altamente eficaces contra él.

Se distinguen por estar marcados con las indicaciones H240, H241 o H242 en la Ficha de Datos de Seguridad (también grupo 5.2 en la clasificación ADR).

Se trata de productos muy peligrosos, ya que son comburentes y combustibles al mismo tiempo. De hecho, tienen hasta su propia normativa de almacenamiento:

la ITC MIE APQ-9 “Almacenamiento de peróxidos orgánicos y de materias autorreactivas”

Ver la ITC MIE APQ-9
“Almacenamiento de peróxidos orgánicos y de materias autorreactivas”

1.4. Peróxido de hidrógeno y productos que lo contienen

El peróxido de hidrógeno es el producto comúnmente conocido como agua oxigenada. Es un gran desinfectante de superficies eficaz frente al coronavirus.

En concentraciones en torno al 50% este producto ya es comburente, por lo cual se recomienda siempre almacenarlo sectorizado (por ejemplo mediante armarios de seguridad) de productos inflamables como pueden ser por ejemplo los geles o disoluciones hidroalcohólicas.

Cuando disponemos de productos inflamables y comburentes en un mismo lugar la posibilidad de que se produzca un incendio aumenta dado que cualquier foco de ignición (calor o superficies calientes, chispas, etc…) pueden ser generadoras de incendio.

Además, según sea la concentración del peróxido de hidrógeno, puede ser altamente tóxico tanto por vía oral como por inhalación (H302, H332), corrosivo cutáneo y ocular (H315, H318) y peligroso para el medio ambiente (H412), por lo que es esencial usarlo en zonas correctamente ventiladas y proveer a los trabajadores de todos los EPIs que se indiquen en su ficha de datos de seguridad.

Igualmente, se recomienda usar cubetos de retención o armarios equipados con cubetos de retención para controlar los posibles derrames de este tipo de producto.

1.5. Soluciones hidroalcohólicas, inflamables

Las soluciones en base alcohol también están en la lista de virucidas o biocidas del Ministerio y son las más extendidas tanto para la limpieza de superficies como para la higienización de las manos. Sea cual sea el sector en el que trabajas es seguro que si miras a tu alrededor este producto se ha convertido en un básico.

Las concentraciones de alcohol son muy variadas, pero sí es cierto que la mayor parte de estos productos son inflamables (H224, H225 o H226). Es más, podemos encontrarlos incluso en formato aerosol inflamable (H222, H223).

Los productos inflamables pueden generar atmósferas potencialmente explosivas por lo que es importante emplearlos en zonas correctamente ventiladas, usando siempre herramientas y equipos que no puedan generar chispas, y se recomienda siempre almacenarlos en áreas exteriores con distancias de seguridad de otras actividades o instalaciones expuestas, o bien en armarios, contenedores modulares o salas con resistencia al fuego para sectorizarlos de otras zonas.


2. Trabajos de limpieza y desinfección en fábricas

La forma de trabajar con los productos de limpieza en cada empresa es totalmente diferente.

Se pueden emplear solamente desde recipientes pequeños (1-2-5L) para la limpieza diaria, así como utilizar máquinas a presión para la limpieza intensa de superficies o dosificarlos mediante bombeo o manguera, incluso desde grandes recipientes de 200-1000L , pero sea cual sea la operativa es preciso aplicar las medidas necesarias para que el empleo de los mismos no afecte a los trabajadores, a las instalaciones próximas o al medioambiente.

Algunas comprobaciones a tener en cuenta:

  • Es preciso equipar a los trabajadores con equipos de protección individual adecuados.
  • Los equipos de bombeo, embudos, etc. deben ser químicamente compatibles con el químico a trasvasar.
  • Deben realizarse tareas de mantenimiento y chequeos periódicos para comprobar el correcto funcionamiento de estos equipos, así como evitar accidentes debidos al desgaste o mal uso.
  • Finalmente, no hay que olvidar la ergonomía la hora de manipular las garrafas o cargar / desplazar los recipientes de un lado a otro.

¡Tenga en cuenta además que estas pautas también aplican a empresas subcontratadas dentro de su instalación!


3. Almacenamiento de productos de limpieza y desinfectantes según la normativa española

Dado que algunos de estos productos han empezado a usarse por primera vez en la fábrica, o ha aumentado considerablemente su cantidad, puede cometerse el error de almacenar garrafas, bidones o recipientes sueltos diseminados a lo largo de las zonas de producción o almacenes.

Otra opción bastante extendida, es la de disponer de una taquilla o cuarto, no acondicionado para el almacenamiento de químicos, en el cual se amontonan todos los productos juntos, sin tener en cuenta sus posibles incompatibilidades químicas y sin disponer de las medidas de seguridad mínimas que tendrían que tener.

¿Cuáles son los elementos mínimos de los que debe disponer un almacenamiento correcto de los productos químicos peligrosos de limpieza?

Al igual que cualquier otro almacenamiento de químicos peligrosos se debe disponer de:

· 1 · Sistemas de contención

Sistemas de retenciópn adecuados para poder recoger un posible derrame en las operaciones de manipulación o por rotura de los recipientes. Se puede disponer de cubetos de retención, estanterías con cubetos, armarios de seguridad, etc…

El cubeto de retención de polietileno (PE) para 4 bidones, con rejilla PE, 2520x900x350 mm, classic-line que se ve en este apartado en un buen ejemplo

· 2 · Ventilación adecuada en función del riesgo

Podrá ser natural o forzada pero siempre tiene que ser suficiente para asegurar que la instalación es adecuada para que accedan a ella los trabajadores.

Es especialmente importante la ventilación adecuada en el caso de que los productos sean tóxicos o inflamables, pues si se produce una alta evaporación de un producto tóxico en una instalación mal ventilada se puede producir una intoxicación grave del personal y en el caso de los inflamables si la ventilación no es adecuada se puede generar una zona con riesgo de incendio o explosión (ATEX) que pueda ser el origen de un incendio.

· 3 · Iluminación

Es preciso tener en cuenta que una zona de almacenamiento de químicos es un lugar de trabajo, en el cual se llevan a cabo operaciones con productos que pueden fácilmente, en caso de cualquier fallo, generar un accidente. Es por ello preciso de disponer de una iluminación adecuada y disponible 24 horas, pues la luz natural en muchas ocasiones no es suficiente para asegurar la correcta visibilidad en tareas de dosificación o empleo de químicos.

· 4 · Medios de extinción y protección pasiva

Especialmente en el caso de que se almacenen productos inflamables o combustibles, es preciso tener en cuenta la carga de fuego que los químicos aportan a la instalación.

Una buena medida es sectorizar esa carga de fuego en contenedores, armarios o salas de almacenamiento con resistencia al fuego. A esta protección pasiva conseguida mediante paredes, armarios o contenedores, es preciso añadirle los medios de extinción de incendios necesarios (extintores, sistemas de extinción automática etc…) para que en caso de incendio se pueda actuar rápidamente y con medios de extinción compatibles con los productos almacenados.

En cualquier caso, cualquier tipo de cerramiento, aunque no sea resistente al fuego, evitará accesos no autorizados o de personal sin la formación necesaria para manipulare estos productos.

· 5 · medios de seguridad auxiliares

Todos estos aspectos que es preciso evaluar para conseguir un correcto dimensionamiento de un almacenamiento de productos químicos peligrosos (sean para limpieza o para cualquier otro uso) vienen regulados por el Reglamento de Almacenamiento de productos químicos (RAPQ, RD 656/2017) Este Real Decreto, en particular en su ITC-MIE APQ-10 dedicada al “almacenamiento en recipientes móviles” regula cómo han de almacenarse los recipientes más habituales en los que se suelen disponer los químicos de limpieza (bidones, latas, garrafas, GRG etc… todos menores de 3000L). Los peróxidos orgánicos, como hemos comentado, tienen su propia Instrucción Técnica dentro de este mismo Reglamento: la ITC-MIE-APQ 09.

No olvidemos revisar nuestras instalaciones, controlar la cantidad y tipología de productos químicos que nos llegan a fábrica y que usamos y almacenamos, y disponer de lugares y equipos adecuados para su almacenamiento y manipulación.


4. Guías y documentos oficiales


Marta Mendoza Belío - Directora comercial de DENIOS España

Marta Mendoza Belío

Directora comercial de DENIOS España

"La protección de los trabajadores y control de riesgos laborales es uno de los principales objetivos de DENIOS desde hace más de 30 años. Con este propósito reforzamos y adaptamos nuestra gama de soluciones para ofrecer a nuestros clientes todo lo que necesitan para asegurarse que su empresa esté totalmente protegida frente al COVID-19”

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