Cómo evitar los riesgos de explosión: la protección en áreas ATEX

Evitar explosiones eficazmente: introducción a la protección ATEX

La protección contra explosiones es un aspecto de vital importancia para empresas de todos los sectores, dado que muchas de las sustancias peligrosas que se manipulan frecuentemente tienen un potencial explosivo. Podemos pensar en líquidos inflamables como lacas o disolventes y sus vapores, o bien en polvos inflamables en suspensión. Durante la fabricación, el transporte y el almacenamiento de este tipo de productos químicos o sustancias es vital adoptar las medidas apropiadas para proteger a los trabajadores y las instalaciones.

En las siguientes líneas aprenderá todo lo necesario para su primera introducción a la protección ATEX:

  • Uno de nuestros expertos en protección contra explosiones contestará a sus principales cuestiones en una entrevista.
  • Con nuestra infografía ilustraremos los fundamentos más básicos sobre explosiones y como protegerse ante este riesgo.
  • Por último, le indicamos también una serie de indicaciones imprescindibles para trabajar con seguridad en zona ATEX.

Ver ya la gama de productos para ATEX



Entrevista con un EXperto en protección ATEX

¿Cuáles son los principales focos de accidente en zonas ATEX? ¿Qué normativas y obligaciones para la empresa han de tenerse en cuenta? ¿Cómo se deben definir las zonas ATEX? Marta Mendoza Belio es la experta DENIOS en protección frente explosiones. En la entrevista contestará a estas y otras preguntas frecuentes. Vea el vídeo o lea la entrevista completa en esta página.

Marta, ¿cuáles son las dudas más comunes sobre la protección contra explosiones?

La principal pregunta que solemos recibir por parte de nuestros clientes es, ¿por dónde he de comenzar? El análisis de zonas ATEX y la gestión de sus riesgos no es algo sencillo y en muchas ocasiones los técnicos le tienen a este tema algo de “miedo” o respeto. Esta es una de nuestras principales funciones, conseguir quitar el miedo de las personas para que sean capaces de implementar medidas de control en sus empresas.

Cuando hablamos de explosiones no se trata de pequeños accidentes laborales como por ejemplo un corte con un cuchillo. Si se produce una explosión, siempre conlleva consecuencias muy graves, pudiendo ser incluso mortales. Por esto en ocasiones los técnicos le tienen tanto respeto que prefieren posponer las decisiones y la implementación de medidas. Esta es una decisión muy arriesgada. Lo más importante es hacerles ver que pueden contar con expertos que les ayuden y que existen normativas y Directivas que facilitan la correcta toma de decisiones.

Marta, ¿cuáles son las dudas más comunes sobre la protección contra explosiones?

La principal pregunta que solemos recibir por parte de nuestros clientes es, ¿por dónde he de comenzar? El análisis de zonas ATEX y la gestión de sus riesgos no es algo sencillo y en muchas ocasiones los técnicos le tienen a este tema algo de “miedo” o respeto. Esta es una de nuestras principales funciones, conseguir quitar el miedo de las personas para que sean capaces de implementar medidas de control en sus empresas.

Cuando hablamos de explosiones no se trata de pequeños accidentes laborales como por ejemplo un corte con un cuchillo. Si se produce una explosión, siempre conlleva consecuencias muy graves, pudiendo ser incluso mortales. Por esto en ocasiones los técnicos le tienen tanto respeto que prefieren posponer las decisiones y la implementación de medidas. Esta es una decisión muy arriesgada. Lo más importante es hacerles ver que pueden contar con expertos que les ayuden y que existen normativas y Directivas que facilitan la correcta toma de decisiones.

¿Cómo se origina una explosión?

Para explicar el origen de una explosión casi siempre recurrimos al triángulo del fuego. Una explosión se producirá si se juntan tres componentes: oxígeno, una sustancia inflamable y una fuente de ignición. Si se produce una chispa y ésta se encuentra con una mezcla adecuada de oxígeno y una sustancia inflamable (en forma de gas o polvo), habrá una explosión. En estos casos es muy importante la relación de mezcla entre el oxígeno y la sustancia inflamable. Con mucho oxígeno y muy poca sustancia inflamable, no se producirá ninguna explosión, por la escasa concentración de la sustancia inflamable. Al revés, si la atmósfera esta sobresaturada con la sustancia inflamable y no queda oxígeno, la explosión tampoco se producirá. Esto se llama límite inferior y superior de inflamabilidad y es diferente para cada sustancia o producto químico. Este concepto de la relación de mezcla puede aprovecharse incluso para evitar explosiones, puesto que aportando mucho oxígeno o sobresaturando con la sustancia inflamable se puede evitar que se produzca la explosión.

¿Cómo se origina una explosión?

¿Qué normativas para la protección ATEX se han de tener en cuenta?

Existen dos vertientes de normativa relacionadas. La que afecta a los equipos empleados en zonas ATEX y la que afecta a la determinación de zonas ATEX en las zonas de trabajo.

Analizaremos primero nuestra perspectiva, la del fabricante y distribuidor. Para la fabricación y distribución de equipos ATEX aplica la Directiva de productos ATEX 2014/34/EU. Esta Directiva europea es posteriormente traspuesta a la normativa local de cada país miembro dentro de la UE. Esta Directiva indica cómo construir y desarrollar productos para las zonas ATEX. Se han de tener en cuenta los requisitos de esta Directiva en todas las fases de desarrollo del producto. Desde los primeros bocetos (e incluso antes). Por ejemplo, a la hora de los primeros bocetos de nuestros equipos, ya consultamos con nuestro director de productos y con el departamento comercial si este nuevo producto debe cumplir las normas ATEX. Gracias a esta fase, nuestro equipo de diseño tiene sus objetivos y las especificaciones del producto claramente definidos. Una vez finalizada la fase de diseño llevamos a cabo un análisis que es esencial: un análisis de fuentes de ignición. Esto quiere decir, que comprobamos sistemáticamente si nuestro nuevo producto puede tener una fuente de ignición en cualquiera de sus elementos. Realizando estas comprobaciones siempre y de forma sistemática, podemos estar muy seguros de que nuestro producto no va a producir chispas y podemos por lo tanto marcarlo como equipo ATEX.

Esto es lo que respeta al ámbito nuestro, pero también interesa ver las cosas del lado del cliente, del lado de la empresa que trabaja con los productos inflamables. En este caso se aplica la Directiva de empresa ATEX 1999/92/EG. El usuario tiene la obligación de elaborar un documento de protección contra explosiones, que entre otras cosas, contiene una valoración del riesgo en la zona donde se emplea el producto, teniendo en cuenta las operativas de la zona estudiada, quien se encuentra en esta zona y qué formación tienen estos trabajadores. El usuario redacta entonces el documento de protección contra explosiones, define la clasificación de sus zonas AETX, y en base a ello establece las medidas técnicas que ha de implementar para evitar el riesgo.

¿Qué medidas se pueden tomar para proteger a las empresas y a las personas contra explosiones?

Hay tres pasos a tener en cuenta:

  • Primer paso: Procurar que no se produzca una atmósfera con potencial explosivo. Controlar la mezcla entre oxígeno y sustancia inflamable para hacer imposible que ocurra una explosión. Debemos admitir que este primer paso es, en ocasiones, el más difícil. Cuando se almacenan productos peligrosos, es porque éstos se necesitan. Esto implica que estén habitualmente presentes en el ambiente y por lo tanto se produce automáticamente una atmósfera potencialmente explosiva. La tendencia es, por lo tanto, influir sobre la concentración de la mezcla. Una medida muy habitual es recurrir a una correcta ventilación de las instalaciones. En nuestros contenedores modulares, por ejemplo, instalamos ventilación forzada para este fin.
  • El segundo paso sería evitar que se produzca una fuente de ignición. Si en una atmósfera con potencial explosivo no existe una fuente de ignición, desaparece el riesgo.
  • Y si esto no funciona, queda el tercer paso, limitar la explosión a un nivel inocuo o de bajo riesgo. Una medida técnica que se puede implementar por ejemplo es la despresurización. Pongamos un ejemplo. Imaginemos un contenedor modular para productos líquidos inflamables, que contiene una atmósfera potencialmente explosiva. En estos casos podemos instalar en nuestros contenedores unos dispositivos de descompresión, mediante los cuales garantizamos que la presión, en caso de explosión, vaya en una dirección determinada. Estos dispositivos de descompresión se instalan en el techo de los contenedores modulares, donde normalmente no pueden afectar a las personas que se puedan encontrar en las proximidades. Si estos dispositivos no estuviesen instalados, es probable que el punto más débil del espacio fuera la puerta. Si una explosión abriese la puerta de golpe, sería un gran peligro para las personas que podrían estar delante de ella puesto que podría incluso salir despedida. Los dispositivos de descompresión de emergencia pueden resultar ser un elemento de seguridad vital.

En resumen, siempre hay que actuar en los tres aspectos comentados:

  • primero, intentar impedir que se forme una atmósfera potencialmente explosiva.
  • segundo, evitar fuentes de ignición.
  • y tercero, si de verdad no existe ninguna manera de realizar los puntos uno o dos, no queda más que reducir o limitar la explosión a un nivel inocuo.
Marta Mendoza, experta en ATEX y Directora de Grandes Cuentas en DENIOS España y Portugal
¿Cómo se deben definir las zonas ATEX?

¿Como se deben definir las zonas ATEX?

En el ámbito ATEX la definición de las zonas juega un papel importante. Según la Directiva ATEX de lugares de trabajo, se diferencia entre tres zonas ATEX clasificadas de la siguiente manera:

  • La zona 0 corresponde al origen de la sustancia peligrosa, donde se produce la atmósfera con potencial explosivo.
  • La zona 1 es el entorno inmediato.
  • La zona 2 sería el entorno más alejado.

A la hora de realizar el estudio de zonas clasificadas, además debe tenerse en cuenta el factor tiempo. Esto es, cómo de habitual es que exista ese producto inflamable en ese lugar. Imaginémonos un bidón con cierto nivel de líquido inflamable.

  • La zona 0 estaría entonces dentro del barril, justo encima del líquido, en la zona donde se generan los primeros vapores del producto inflamable que tiene el bidón en su interior. Podemos decir que en este lugar existe siempre o casi siempre una atmósfera potencialmente explosiva.
  • La zona 1, un poco más alejada, decimos que en condiciones normales puede existir ocasionalmente una atmósfera con potencial explosivo, y ponemos énfasis en «condiciones normales», porque puede haber averías que merecen una valoración aparte.
  • La zona 2 es la zona más alejada del origen de los vapores. Es una zona en la que ya es raro que en condiciones normales se produzca una atmósfera con potencial explosivo y si se produce, suele desaparecer enseguida.

¿Qué debemos tener en cuenta cuando adquirimos productos para emplear en zonas ATEX?

En primer lugar, es importante saber si el equipo que estamos adquiriendo o colocando en una determinada zona ATEX ha de estar marcado o no. Existe un marcado específico para los productos ATEX pero no todos los productos han de estar marcados.

Los usuarios suelen pensar que en zonas ATEX solamente se pueden emplear productos etiquetados como ATEX, pero no es así. No es necesario etiquetar todos los productos. Solamente los productos afectados por la directiva ATEX deben ir identificados. Esto se aplica por ejemplo si los productos tienen una fuente potencial de ignición, que se podría convertir en una fuente de ignición real. Si un determinado producto no tiene ninguna fuente potencial, su empleo en zona ATEX no puede presentar ningún peligro y por esto no será necesario etiquetarlo como ATEX.

En este contexto el marcado del producto es importantísimo. Se diferencian las tres zonas ATEX, zona 0, zona 1 y zona 2 – y porque las clasificamos? Porque no todos los productos están diseñados para la zona más complicada. Los usuarios suelen pensar que solamente podemos emplear productos con etiqueta ATEX en zonas ATEX. Pero no es así. No es necesario etiquetar todos los productos. Solamente los productos afectados por la directiva ATEX deben ir identificados. Esto se aplica por ejemplo si los productos tienen una fuente potencial de ignición, que se podría convertir en una fuente de ignición real. Si este producto no tiene ninguna fuente potencial, su empleo en zona ATEX no puede presentar ningún peligro y por esto no será necesario etiquetarlo como ATEX.

Este punto produce mucha confusión, porque los usuarios buscan la etiqueta en la que ponga ATEX siempre. En conclusión, en una zona ATEX podemos emplear:

  • Productos correctamente clasificados para el tipo de zona que tenemos en nuestra empresa.
  • Productos no identificados como ATEX, que no necesiten etiqueta porque no tienen puntos de ignición y por lo tanto no pueden causar una deflagración (no se le aplica la normativa ATEX).

Es importante a la hora de adquirir nuevos equipos que el fabricante/distribuidor y el usuario se comuniquen y se intercambien información sobre el uso del equipo. El usuario sabe muy bien donde quiere emplear el producto, y nosotros como fabricantes le podemos aconsejar y recomendarle los productos más apropiados para su caso particular.

En este contexto el marcado del producto es importantísimo. El marcado nos indica si el producto puede ser empleado en Zona 0, Zona 1 o Zona 2. No todos los productos están diseñados para la zona con mayor riesgo.


Protección ATEX resumida: la infografía ATEX de DENIOS

¿Sabía usted qué ...?

"Los accidentes con sustancias explosivos solamente representan el 2,6% de todos los accidentes químicos de declaración obligatoria - pero son responsables del 25% de las muertes resultantes. Es uno de los muchos hechos interesantes que encontrará en nuestra infografía sobre «Introducción al tema protección ATEX"

Con nuestra infografía ilustraremos los fundamentos más básicos sobre explosiones: sus peligros, como se originan, como definir las diferentes zonas ATEX y cómo protegerse. ¡Puede bajarlo aquí!

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Productos imprescindibles para la seguridad en zonas ATEX

En el catálogo de DENIOS encontrará una amplia oferta de productos para la protección ATEX que resolverán todas sus necesidades. Entre otros, encontrará más de 2.000 productos para el empleo en zonas ATEX para cumplir los requerimientos de las tres zonas de protección contra explosiones. Le ofrecemos, por ejemplo:

  • Soluciones de ventilación o extracción para la eliminación de atmósferas nocivas impidiendo que se forme una atmósfera potencialmente explosiva.
  • Pinzas de puesta a tierra con protección ATEX.
  • Y si su valoración ATEX no permite evitar una atmósfera potencialmente explosiva ni prescindir de todas las posibles fuentes de ignición podemos ofrecerle contenedores de almacenamiento con superficies de alivio de presión para reducir las explosiones a un nivel inocuo.

Nuestro equipo de expertos estará encantado de encontrar la solución ideal para sus necesidades.

Consulte a un experto

 

 

Protección ATEX para su almacenamiento.

Los requerimientos empresariales, legales y de las aseguradoras determinan la necesidad de instalación de seguridad de almacenes seguros, como los contenedores modulares para productos químicos peligrosos de DENIOS. Basándonos en su estudio de zonas ATEX y el análisis de sus necesidades específicas, diseñamos conjuntamente el tipo de almacenamiento óptimo para proteger su empresa contra explosiones.

Si su estudio de zonas ATEX determina la existencia de una zona ATEX, le ofreceremos un contenedor modular equipado con todo tipo de protecciones para minimizar el riesgo. Entre otros equipos, instalamos tomas de tierra para la conexión equipotencial o barras de tierra para conectar las instalaciones interiores del contenedor modular.

Para una seguridad activa en caso de explosiones se pueden instalar dispositivos de descompresión de emergencia en la cubierta de los contenedores modulares. La compensación controlada de la presión evita consecuencias terribles como la destrucción del contenedor, el peligro para las personas por abertura repentina de las puertas o liberación incontrolada de energía. Los dispositivos de descompresión de emergencia se cierran por si mismos tras disipar la sobrepresión y el espacio queda cerrado herméticamente de nuevo. La resistencia al fuego del conjunto no se ve afectada por la abertura de este dispositivo. ¡Solicite asesoramiento ahora!

Herramientas libres de chispas

Empleando herramientas comunes de acero se pueden producir chispas al golpear piezas o si la herramienta cae al suelo. Las herramientas libres de chispas DENIOS están fabricadas en aleaciones especiales con base de cobre y siendo más blandas que herramientas normales, minimizan el peligro de formación de chispas. Por esto están homologadas para su empleo en zonas donde las chispas representan un peligro (ATEX).

No obstante, es importante saber que el empleo de herramientas libres de chispas no basta para proteger zonas con peligro de incendio o de explosión. Se deben tomar otras medidas adicionales como la puesta a tierra de los equipos, la correcta ventilación de la zona etc….
Tenga en cuenta la legislación nacional.

Bombear y mezclar sustancias en zonas ATEX

Las bombas eléctricas y mezcladores para bombear o mezclar líquidos inflamables deben cumplir las exigencias ATEX. Los motores y elementos de estos equipos están fabricados de forma especial para evitar la generación de chispas y por lo tanto, para su uso seguro en zonas ATEX. El diseño de los componentes no eléctricos evita también cualquier fuente de ignición, como por ejemplo superficies calientes. Para eliminar la electricidad estática entregamos todas nuestras bombas para las zonas ATEX con el cable de conexión equipotencial incluido.

Nuestras bombas manuales para zonas ATEX tienen certificado DEKRA y pueden conectarse a tierra con accesorios como cables o el set santi-estáticos.

Evitar fuentes de ignición durante la elevación y el transporte.

Las fuentes de ignición no se producen solamente cuando se utilizan equipos eléctricos. Moviendo bidones con medios mecánicos, la fricción también puede producir chispas y en zona ATEX debe prevenirse siempre la carga estática como fuente de ignición. Productos como la carretilla para bidones Secu Comfort o el elevador de bidones Secu Ex se construyen por esto en versión conductora de la electricidad, para evitar tener que conectarlos a tierra con una conexión equipotencial.

Sistemas DENIOS de puesta a tierra para zonas ATEX

A la hora de envasar o transportar sustancias inflamables conviene tener en cuenta, que el mero flujo de las sustancias puede producir cargas eléctricas peligrosas. Este peligro aumenta con la velocidad del flujo del material, por ejemplo, vertiendo a través de un embudo. Mediante los cables de tierra se evitan peligros de explosión debidos a cargas electrostáticas.

Señalización de zonas ATEX

El marcado de suelo es importante para la seguridad en zona ATEX Las bandas autoadhesivas delimitan las zonas ATEX ópticamente y señalan lugares de peligro. Le ofrecemos nuestro marcado de suelos para zonas ATEX marcado de suelos para zonas ATEX con inscripción general «Zona ATEX» o personalizado según sus indicaciones (por ejemplo con impresión «Zona ATEX 22»), así como una amplia gama de placas de identificación de zonas ATEX para indicar a los trabajadores, en qué zonas deben intensificar la precaución debido al riesgo de explosiones.

Iluminación con protección ATEX

Debido a su gran impacto sobre los trabajadores, la correcta iluminación del puesto de trabajo es imprescindible. Pero esta misma iluminación se puede convertir en una fuente de ignición para una atmósfera explosiva. Por esto, las luminarias empleadas en zona ATEX deben cumplir una serie de requisitos especiales. En nuestro catálogo les ofrecemos luminarias de techo y pared con protección ATEX según DIN EN 60598-2-22 y DIN VDE 0108, que ofrecen iluminación óptima para zonas ATEX 2 y 22. También encontrará linternas de mano y de casco profesionales ATEX muy útiles por ejemplo durante inspecciones, auditorias o trabajos de mantenimiento. Les ofrecemos productos con homologación para todas las zonas ATEX.

Cubetos de retención de acero

Como hemos comentado al inicio de este artículo, los productos sin fuentes de ignición potenciales no son objeto de la directiva ATEX y pueden emplearse perfectamente en zona ATEX sin necesidad de una identificación especial. Un ejemplo son nuestros cubetos de retención de acero, idóneos para almacenamiento seguro de líquidos inflamables en garrafas, bidones o IBC/GRG. Con una puesta a tierra eficaz de estos cubetos (mediante por ejemplo pinzas de puesta a tierra) se evitan las cargas electrostáticas en los procesos de carga y descarga o en vertidos accidentales. Para el almacenamiento de líquidos inflamables en pequeños recipientes, les ofrecemos un amplio surtido de cubetos en acero para pequeños recipientes.

Otros productos para zonas ATEX:

Mantas calefactoras

Mantas calefactoras

A la hora de calentar bidones, IBC y botellas de gas en zona ATEX les recomendamos nuestras mantas calefactoras con certificado ATEX.

Recipientes ATEX de todos los tamaños

Recipientes ATEX de todos los tamaños

Dentro del amplio surtido de equipos de DENIOS, encontrará también una selección de garrafas antiestáticas, IBC/KTC y bidones de seguridad en versión ATEX.

Ducha de emergencia MB 250

Ducha de emergencia MB 250

La ducha de cuerpo con lavaojos independiente, aislada y calefactada se diseñó especialmente para su empleo en zona ATEX.

Sistemas de aspiración ATEX

Sistemas de aspiración ATEX

Con nuestros brazos aspiradores se eliminan perfectamente partículas en suspensión y gases inflamables.


Normativas ATEX: trabajos en entornos de atmósferas explosivas e inflamables

ATEX deriva del francés de la Directiva 94/9/CE: Appareils destina à être Utiliza en AT atmósferas EX oclusivas.

La Normativa o Directiva ATEX se compone de 2 directivas de la Unión Europea, UE, en la que se describe como se ha de trabajar y equipar en entornos de trabajo con riesgo explosivo:

  • Real Decreto 400/1996 relativo a los aparatos y sistemas de protección para uso en atmósferas potencialmente explosivas [Trasposición de la Directiva 94/9/CE (ATEX-100.
  • Real Decreto 681/2003 sobre protección de la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a los riesgos derivados de la presencia de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo [Trasposición de la Directiva 99/92/CE (ATEX-137)]
Directiva Transposición descargable en PDF
Directiva ATEX 1999/92/CE, áreas de trabajo Descargar la Transposición a la norma española: RD 681/2003
Directiva ATEX 2014/34/UE, de equipos Descargar la Transposición a la norma española: RD 144/2016


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Encantados de asesorarle

En DENIOS empezamos ya en 1986 a desarrollar competencias para todos los temas relacionados con el almacenamiento y la manipulación de los productos peligrosos, siempre de forma segura y conforme a la legislación. Conocemos los múltiples compromisos que debe adoptar su empresa para cumplir con sus responsabilidades día a día. Con nuestra experiencia y nuestros conocimientos les podemos prestar una valiosa ayuda, también en todas las cuestiones relacionadas con el almacenamiento y el ensayo de baterías de litio. ¡Llámenos!


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