Errores frecuentes en la manipulación de sustancias peligrosas
Aprender de los errores evita accidentes
La seguridad en la gestión de sustancias peligrosas no se basa solo en la experiencia propia. Aprender de los errores de otras empresas permite identificar riesgos a tiempo y evitarlos antes de que se conviertan en un problema. En la práctica diaria, hay fallos que se repiten con frecuencia. Son situaciones que a menudo pasan desapercibidas y que pueden prevenirse si se detectan a tiempo y se aplican las medidas adecuadas.
Los asesores comerciales de DENIOS están en contacto constante con empresas de distintos sectores y visitan regularmente instalaciones industriales y almacenes. Esta experiencia directa permite identificar errores habituales en el almacenamiento, la manipulación y la protección frente a sustancias peligrosas.
- Principio STOP: aplicación incorrecta
- Cubetos de retención sin vaciar tras un derrame
- Estanterías no aptas para sustancias peligrosas
- Armarios de seguridad sin ventilación técnica
- Uso de serrín como absorbente
- Sustancias peligrosas sin etiquetar
- Almacenamiento incorrecto de baterías defectuosas
- Manipulación manual de bidones
Tecnología antes que EPIs: mejorar la calidad del aire de forma eficaz
Cuando aparecen molestias como dolores de cabeza, olores persistentes o mala calidad del aire, es una señal clara de que algo no funciona correctamente. En muchos casos, el origen está en la presencia de vapores de sustancias peligrosas, con posibles consecuencias para la salud a medio y largo plazo.
Ante esta situación, es habitual recurrir primero a equipos de protección individual, como gafas o mascarillas. Aunque ayudan a reducir la exposición, no eliminan la causa del problema, por lo que no pueden considerarse una solución permanente.
La normativa establece el principio STOP, que define el orden de aplicación de las medidas de protección:
S – Sustitución
T – Medidas técnicas
O – Medidas organizativas
P – Equipos de protección personal
Las medidas técnicas tienen prioridad frente al resto.
En la práctica, una de las soluciones más eficaces es la extracción localizada en el punto de emisión, que evita que los vapores se dispersen en el aire del recinto. Existen distintas soluciones, como brazos de extracción, puestos de trabajo o cabinas, con diferentes tecnologías de flujo adaptadas a cada aplicación y sustancia.
La elección de la solución adecuada depende siempre del entorno, del tipo de sustancia y del nivel de protección necesario. Por ello, se recomienda un asesoramiento técnico previo para definir la opción más eficaz y segura.
Los cubetos de retención no sirven para almacenar derrames
Los cubetos de retención están concebidos como una medida de seguridad preventiva y de emergencia frente a posibles fugas. Sin embargo, en la práctica es relativamente habitual encontrar líquidos derramados que permanecen en el cubeto durante días o incluso semanas. Esta situación no es conforme a la normativa.
El Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos (APQ) establece que el cubeto debe disponer en todo momento del volumen de retención necesario (como mínimo el 10 % del volumen total almacenado o el 100 % del mayor recipiente). Si el cubeto contiene líquido, deja de cumplir su función de seguridad, ya que no puede retener una nueva fuga.
En el caso de sustancias inflamables o volátiles, la acumulación de líquido en el cubeto incrementa significativamente el riesgo para la salud, el riesgo de incendio y la formación de atmósferas potencialmente explosivas. Por este motivo, cualquier fuga debe retirarse y gestionarse de forma inmediata.
Para una actuación rápida y segura ante derrames, es recomendable disponer de los medios adecuados, como:
Absorbentes industriales adecuados a la sustancia
Sistemas de detección de fugas, como SpillGuard, que alertan de forma inmediata cuando existe líquido dentro del cubeto de retención.
Las estanterías también deben cumplir con la normativa
Las estanterías son un elemento clave en cualquier almacén, pero no todas son aptas para el almacenamiento de sustancias peligrosas. Uno de los errores más habituales es utilizar estanterías convencionales, diseñadas para mercancía general, sin cubeto de retención.
Según el Reglamento APQ, los envases con líquidos peligrosos deben almacenarse de forma que, en caso de fuga, se evite la contaminación del suelo y de las aguas. Esto implica la obligatoriedad de disponer de cubetos de retención adecuados, también en estanterías.
Las estanterías estándar no ofrecen protección frente a derrames. En cambio, las estanterías específicas para productos químicos, equipadas con cubetos de retención integrados, permiten cumplir con la normativa y optimizar el espacio disponible en el almacén, garantizando un almacenamiento seguro y conforme.
Armarios de seguridad sin ventilación técnica
Es habitual encontrar armarios de seguridad correctamente seleccionados para el almacenamiento de líquidos inflamables, pero sin conexión a un sistema de ventilación técnica.
Sin una ventilación adecuada, los vapores que puedan acumularse en el interior del armario, aumentando el riesgo de formación de atmósferas inflamables o explosivas.
La normativa aplicable al almacenamiento de líquidos inflamables establece la necesidad de una ventilación técnica eficaz, con el objetivo de evitar la acumulación de vapores peligrosos.
La buena noticia es que no siempre es necesario sustituir el armario: muchos armarios de seguridad DENIOS están preparados de serie para una conexión posterior a sistemas de ventilación. Además, cuando la conexión a extracción externa no es posible, existen accesorios de ventilación específicos que permiten un funcionamiento conforme a la normativa.
El serrín: una solución obsoleta
Durante años, el serrín se utilizó como absorbente estándar para la recogida de derrames. Sin embargo, hoy es una solución claramente obsoleta. Los absorbentes industriales modernos, como los granulados o los absorbentes DENSORB®, ofrecen una capacidad de absorción muy superior y permiten una actuación más rápida, limpia y segura en caso de vertido.
Aun así, en muchas instalaciones el serrín sigue utilizándose por inercia. El argumento suele ser el mismo: “siempre se ha hecho así”. El problema es que el serrín no solo absorbe peor, sino que también dificulta la limpieza y aumenta los costes de gestión de residuos.
La sustitución por absorbentes industriales específicos mejora de forma inmediata la seguridad y la eficiencia. Además de facilitar la recogida del derrame, permiten una eliminación más controlada y conforme a la normativa, reduciendo riesgos para las personas y para el medio ambiente.
El etiquetado de sustancias peligrosas no es opcional
El trasvase de sustancias peligrosas forma parte del trabajo diario en muchas empresas. Sin embargo, es habitual que los nuevos recipientes no se etiqueten correctamente. En las visitas a instalaciones, es frecuente encontrar bidones, garrafas o botellas sin ningún tipo de identificación.
Aunque la persona que realiza el trasvase sepa qué contiene el envase, el resto del personal no tiene por qué conocerlo. Esta falta de información supone un riesgo directo para la seguridad y puede dar lugar a errores graves en la manipulación o en la mezcla de sustancias.
La normativa exige un etiquetado claro y conforme al sistema GHS, independientemente de la cantidad almacenada. Incluso pequeñas cantidades pueden ser peligrosas si no se identifican correctamente. Un etiquetado adecuado permite reconocer de inmediato los riesgos y actuar de forma segura en cualquier situación.
Por ello, es fundamental asegurarse de que todas las sustancias peligrosas estén correctamente etiquetadas tras el trasvase, garantizando la seguridad de las personas y el cumplimiento de la normativa.
Riesgo de incendio por baterías defectuosas
Las baterías pueden dañarse con facilidad en el trabajo diario. Una caída, un golpe, el contacto con líquidos o una manipulación incorrecta pueden ser suficientes para provocar daños internos que no siempre son visibles a simple vista.
En visitas a instalaciones, no es raro encontrar baterías abolladas, hinchadas o con signos de deterioro almacenadas sin control, depositadas en un almacén auxiliar o incluso mezcladas con residuos convencionales. Esta práctica supone un riesgo grave, ya que una batería defectuosa puede provocar incendios o reacciones térmicas inesperadas.
La recomendación es clara: las baterías dañadas deben retirarse inmediatamente del uso y almacenarse de forma provisional en cajas de cuarentena específicas, diseñadas para ofrecer protección frente a incendios. Estas soluciones permiten un almacenamiento seguro hasta su gestión o eliminación conforme a la normativa.
Una identificación temprana del estado de la batería es clave para reducir riesgos y evitar incidentes.
Manipulación manual de bidones: un riesgo innecesario
La manipulación manual de bidones sigue siendo una práctica habitual en muchas empresas. Empujarlos, rodarlos o moverlos sin medios adecuados puede parecer una solución rápida, pero supone un riesgo elevado tanto para las personas como para la instalación.
Además del riesgo ergonómico y de lesiones musculoesqueléticas, una caída o un golpe puede provocar fugas de sustancias peligrosas, convirtiendo una simple operación de transporte en un incidente de seguridad.
Hoy en día existen soluciones específicas para la manipulación segura de bidones, diseñadas para facilitar el transporte, el volteo y el trasvase de forma controlada. Equipos como carros de transporte o sistemas con bomba integrada permiten trabajar de manera más segura, reduciendo el esfuerzo físico y el riesgo de derrames.
El transporte interno de sustancias peligrosas debe planificarse y realizarse con medios adecuados, minimizando riesgos y garantizando un entorno de trabajo seguro y conforme a la normativa.
Mantenerse al día en materia de seguridad es clave para identificar oportunidades de mejora en la gestión de sustancias peligrosas. A través de la DENIOS Academy, es posible acceder a eventos, jornadas técnicas y formaciones especializadas que permiten ampliar conocimientos y compartir experiencias con otros responsables de seguridad.
Además, DENIOS pone a disposición contenidos técnicos y materiales prácticos para su descarga, diseñados para apoyar la prevención en el día a día. Por ejemplo, el póster Reconocer y notificar el almacenamiento incorrecto de sustancias peligrosas puede colocarse en las instalaciones para ayudar al personal a identificar y comunicar posibles fallos de forma inmediata.
La checklist Almacenamiento seguro de los productos químicos peligrosos es otra herramienta práctica que permite revisar de manera sistemática el almacenamiento de sustancias peligrosas durante las inspecciones internas.
Los expertos de DENIOS ofrecen asesoramiento técnico gratuito, ya sea por teléfono, de forma digital o directamente en las instalaciones.
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